jueves, 30 de septiembre de 2010
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Ella.
Ella tuvo su momento de gloria, se sentía una princesa en su propio mundo, un haz de luz en medio de la penumbra, pensó que a partir de esos días nada ni nadie podría borrarle la sonrisa de su dulce cara, pero ella... Ella se equivocó, un día, sin saber como perdió todo lo que deseaba, perdió todo lo que quería, perdió todo aquello que apreciaba, sin saber como volvió a caer en un pozo sin fondo y ella... Ella nunca volvió a ser la misma.
sábado, 11 de septiembre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
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Dos historias.
Nayara sacó la tarta del horno, su aroma a chocolate inundó toda la cocina, colcó cuidadosamente la bandeja en la encimera, mientras se enfriaba el bizcocho, preparó la cobertura de chocolate blanco al baño maría, la cual dejó caer sobre el el tierno bizcocho como si de cera fundida se tratase. Una vez preparada su especial tarta de aniversario la dejó enfriar y se fue al salón a descansar. Al mismo tiempo no muy lejos de allí Jimena salía de su casa dispuesta a comerse el mundo con sus amigas.
Aquel jueves nueve de septiembre amaneció despejado, el sol matinal se reflejaba en las pequeñas gotas de rocio y se pudo apreciar la fria brisa propia del final del verano. Nayara despertó a las ocho, tal como tenia previsto, sus delicados pies pisaron el suelo y bostezó fuertemente. Caminó hasta la cocina y se preparó un café con leche acompañado de tostadas, desayunó viendo, como era habitual, el telediario. Una vez hubo recogido sus platos se preparó para la ducha. Como todas las mañanas, Nayara pasó el aspirador, recojió la cocina, limpió el polvo, hizo la cama y todo lo que es propio en una persona maniatica de la limpieza. Cualquier mancha, o resquicio de suciedad a Nayara le provocaba auntentico pavor. Dieron las doce y se dispuso a salir e casa, hoy era el gran dia, un año con su hombre, su año perfecto, como solía decir, y para conmemorar un dia tan especial ¿Qué mejor que preparar una tarta con todo el cariño del mundo?
En ese instante, mientras Nayara cruzaba el umbral de su puerta, Jimena despertaba, dio varias vueltas en la cama, depronto se acordó, miró el reloj y maldijo todo lo maldecible. Se habia dormido. Tenia menos de media hora para prepararlo todo, y nisiquiera habia comprado la tarta que prometió a su novio con el cual hacia hoy siete meses. Hizo todo en tiempo record y salió escopetada de casa dejandolo todo tal cual, la ropa por el suelo, la cama sin hacer... Bajó las escaleras del edificio a toda prisa, y salió el portal corriendo. El bolso se le resvalaba a cada instante, se le dalia el zapato y su fino y largo pelo no hacia más que entrometerse impidiendola ver por donde andaba. Cruzó la esquina y depronto chocó con otra chica, el paquete que llevaba en la mano cayó a la calzada y un automovil le pasó por encima aplastandolo, destrozando cada milimetro de aquel pedacito de sueño. Los ojos atonitos de Nayara conteblaban la escena, ya no le importaba el dolor de la caida, ya no le importaba su chaqueta manchada de barro, solo podía ver como en un instante todo lo que habia empleado, cada pequeño detalle, se habia esfumado en un minuto sin poder hacer nada.
Muy tipico lo sé, pero... En fin hoy no he salido de casa y no he podido escribir mucho, solo me he basado en los recuerdos y en el dia de hoy. Espero que os haya gustado :)
Aquel jueves nueve de septiembre amaneció despejado, el sol matinal se reflejaba en las pequeñas gotas de rocio y se pudo apreciar la fria brisa propia del final del verano. Nayara despertó a las ocho, tal como tenia previsto, sus delicados pies pisaron el suelo y bostezó fuertemente. Caminó hasta la cocina y se preparó un café con leche acompañado de tostadas, desayunó viendo, como era habitual, el telediario. Una vez hubo recogido sus platos se preparó para la ducha. Como todas las mañanas, Nayara pasó el aspirador, recojió la cocina, limpió el polvo, hizo la cama y todo lo que es propio en una persona maniatica de la limpieza. Cualquier mancha, o resquicio de suciedad a Nayara le provocaba auntentico pavor. Dieron las doce y se dispuso a salir e casa, hoy era el gran dia, un año con su hombre, su año perfecto, como solía decir, y para conmemorar un dia tan especial ¿Qué mejor que preparar una tarta con todo el cariño del mundo?
En ese instante, mientras Nayara cruzaba el umbral de su puerta, Jimena despertaba, dio varias vueltas en la cama, depronto se acordó, miró el reloj y maldijo todo lo maldecible. Se habia dormido. Tenia menos de media hora para prepararlo todo, y nisiquiera habia comprado la tarta que prometió a su novio con el cual hacia hoy siete meses. Hizo todo en tiempo record y salió escopetada de casa dejandolo todo tal cual, la ropa por el suelo, la cama sin hacer... Bajó las escaleras del edificio a toda prisa, y salió el portal corriendo. El bolso se le resvalaba a cada instante, se le dalia el zapato y su fino y largo pelo no hacia más que entrometerse impidiendola ver por donde andaba. Cruzó la esquina y depronto chocó con otra chica, el paquete que llevaba en la mano cayó a la calzada y un automovil le pasó por encima aplastandolo, destrozando cada milimetro de aquel pedacito de sueño. Los ojos atonitos de Nayara conteblaban la escena, ya no le importaba el dolor de la caida, ya no le importaba su chaqueta manchada de barro, solo podía ver como en un instante todo lo que habia empleado, cada pequeño detalle, se habia esfumado en un minuto sin poder hacer nada.
Muy tipico lo sé, pero... En fin hoy no he salido de casa y no he podido escribir mucho, solo me he basado en los recuerdos y en el dia de hoy. Espero que os haya gustado :)
jueves, 9 de septiembre de 2010
Cerré la puerta de mi casa, con las llaves en la mano y marché a la calle, mis lentos pasos cargados de desilusión y bochorno me conducieron al Viaducto de Segovia, con mi aura de tristeza crucé toda la calle Bailén y ante mi se postraba el gran Palacio Real teñido de la luz naranja del crepúsculo. Me senté sobre un banco cerré los ojos y respiré ondo disfrutando el frio aire que anunciaba la llegada del otroño, entonces una cristalina lagrima descenció sobre mi rostro y suspiré. ¿Seria este el final? Posé mis codos sobre las rodillas, me encojí apoyando las manos sobre mi cara. Y me quedé allí, solo, sin más compañia que mis remordimientos. A mi alivio sentí una mano amiga en el hombro, noté como bajaba hasta mi costado y me presionaba contra si. ''Estoy aquí contigo y te perdono'' dijo, su voz dulce y llena de cariño arropó mi lamento y lo llevó a algun lugar fuera de aquel atardecer.
Nadie deberia vivir engañado, nadie se merece sufrir las consecuencias de una mentira, ni por piadosa que sea esta, ojala me hubeira dado cuenta antes de empezar todo ésto, quizás si hubiera sido sincero conmigo y con las personas que amo, quizás ahora no me sentiria como el peor ser del planeta.
Nadie deberia vivir engañado, nadie se merece sufrir las consecuencias de una mentira, ni por piadosa que sea esta, ojala me hubeira dado cuenta antes de empezar todo ésto, quizás si hubiera sido sincero conmigo y con las personas que amo, quizás ahora no me sentiria como el peor ser del planeta.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
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El primer relato lo publicaré esta noche, a medianoche para ser más precisos. Y ahora dejo el relato que escribí ayer como una previa, si quereis verlo así.
Una pequeña presentación.
Bien, amigos, amigas... Me he lanzado a la piscina y aquí estoy... Bueno, aquí escribiré relatos realistas o no, según como me venga la inspiración, llevo tiempo sin escribir asique estoy un poco oxidada, disculpadme.
Cargo de concencia y una botella de whisky barato en la mano, y es que a mí este peso me mata, me queda grande, me aplasta. Y es que ser frio es lo mejor, respira, conten el aire, escucha, y no rechistes. De nada sirve llorar, pues yo dejé de emanar lagrimitas de cristal hace tiempo, idiota de mi volví a abrir mi corazón al mundo, y ahora lo sufro. Juro por encima de todo lo amado por mi que jamás volveré a llorar. No lo mecesito, no es para mi. Estoy harto de ser alguien debil, alguien facil de asustar, lo puedo cambiar, ya lo hice un dia y lo volveré a hacer. Pero no destruiré mis sentimientos, los guardaré en un pequeño cacho de cielo, en el que los deseos, los sueños y las esperanzas mantienen iluminada su llama, pues pese a mi semblante duro siempre habrá una parte de mi que recuerde el seis y medio. Si es algo malo en lo que me convierto, bienvenido sea si así dejo de sufrir.
En mi mente rechazo la verdad, la oscuridad se cierne pero
mi corazón mantiene su luz, allá a donde vaya mi
pequeño sueño, iré yo, pues jamás dejaré de lado lo que el
corazón quiere y siente. Nunca he querido hacer daño y
siempre he cuidado lo que he querido. No rehuyo lo que
habrá de venir, no me castigo por mis errores, tansolo veo aquel
sitio en el que de nada careces, mi pequeño paraiso, construido
para y por mi, para que puedas perdonar el daño que influí en
ti, que es lo único que lamento, es lo único que odio de mi.
A great person in a small body.
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