Feliz año a todos, un beso muy grande muy grande!
viernes, 31 de diciembre de 2010
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Bueno amigos y amigas, este año que acaba, lo estaba deseando ya ¡A ver si es verdad eso de que año nuevo vida nueva! Se marchan muchos buenos momentos con este año, y muchos malos también ¡Pero quedémonos con los buenos! Espero que no os atragantéis con las uvas, 1, 2, 3 ... glp... *tragas* 4, 5, 6, *toda la boca llena de papa de uva* glp..., 7, 8, 9...9!, 10, 11... ¡Y DOCE!
Fin de año.
domingo, 19 de diciembre de 2010
James Black dejó de sentir hace tiempo ¿Saben? El pobre ya no encuentra sentido a la vida, no es que fuera un hombre malo, ni codicioso, ni mezquino, ni ruin, ni un ladrón, es más, podría decir que es una de las personas más buenas que conozco, simplemente tiene mala suerte, o quizás es que no sabe tomar decisiones, o quizás es que, en algún tiempo atrás se dejó llevar por sus emociones, pero el caso es que el pobre James se siente vacío por dentro ¿Qué puedo decir? Tiene sus motivos. James antes de desmoronarse era un chico feliz, alegre, en su salsa se podría decir y eso que no tuvo una infancia fácil, fíjense que el desdichado perdió a su padre siendo un crío y eso dio un giro de 180º en su vida. Pero siguió adelante, él siempre decía que la vida es una constante lucha de la que te tienes que levantar cuando caigas, que curiosa la ironía ¿no? Decidió refugiarse en sus "amigos" sobra decir que acabó solo, pues damas y caballeros, nuestro muchacho aprendió de que ni su sombra es de fiar. En este instante James está tumbado sobre la cama, mirando al techo y escuchando melancólicas canciones, él piensa que para qué seguir luchando si cuando grita ignoran sus gritos, si cuando llora ignoran su llanto...
Un consejo de la escritora: Poned el mínimo interés en la gente que conocéis, pues puede que esté más triste de lo que parece, mucha gente se siente mal y lo cubre con una sonrisa, pero se le escapan señales, detectarlas, mucha gente se siente sola porque nadie es capaz de ver que necesita un abrazo. Nadie se merece estar solo, nadie. Empatía, quedaros con esa palabra y una cosa más, hay cosas que se pierden y no se recuperan. Lo dejo ahí, buenas noches :)
Un consejo de la escritora: Poned el mínimo interés en la gente que conocéis, pues puede que esté más triste de lo que parece, mucha gente se siente mal y lo cubre con una sonrisa, pero se le escapan señales, detectarlas, mucha gente se siente sola porque nadie es capaz de ver que necesita un abrazo. Nadie se merece estar solo, nadie. Empatía, quedaros con esa palabra y una cosa más, hay cosas que se pierden y no se recuperan. Lo dejo ahí, buenas noches :)
miércoles, 13 de octubre de 2010
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Abrazó tiernamente la almohada mientras luchaba por conciliar el sueño, aún conservaba el olor a su colonia, era como abrazarle. Unas pequeñas gotas de agua golpearon el cristal, la lluvia poco a poco cobró fuerza. Hayley alzó la vista y contempló el "espectáculo". Le apasionaba la lluvia, le encantaba salir cuando llovía, y más aún mojarse. Pensó que tal vez, unos kilómetros más allá él estaría mirando por la ventana como ella y recordando viejos momentos. Volvió a apoyar la cabeza, cerró los ojos y se visualizó junto a él, en el porche junto al lago, como en aquellos días de verano que quedaron atrás y dieron paso al otoño. Cada rasgo, cada pequeñez que componían su cuerpo y su persona le parecía perfecta, porque para ella él era la perfección personificada.
Recuerdos.
Los recuerdos se transforman, y se quedan ligados a objetos, en forma de olor, o a canciones, o en lugares o en personas. Y cada vez que recordamos nos parece volver en el tiempo. Personalmente creo que los buenos recuerdos son pequeños placeres a los que podemos acceder cuando y donde queremos y sin que nadie nos lo impida. Sin embargo tienen una pega, de los malos no nos podemos desprendernos. Podemos encerrarlos en lo más hondo, pero no olvidrlos, siempre estarán ahí y cuando menos lo queramos aparecerán. Recuerdos...
jueves, 30 de septiembre de 2010
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Ella.
Ella tuvo su momento de gloria, se sentía una princesa en su propio mundo, un haz de luz en medio de la penumbra, pensó que a partir de esos días nada ni nadie podría borrarle la sonrisa de su dulce cara, pero ella... Ella se equivocó, un día, sin saber como perdió todo lo que deseaba, perdió todo lo que quería, perdió todo aquello que apreciaba, sin saber como volvió a caer en un pozo sin fondo y ella... Ella nunca volvió a ser la misma.
sábado, 11 de septiembre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
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Dos historias.
Nayara sacó la tarta del horno, su aroma a chocolate inundó toda la cocina, colcó cuidadosamente la bandeja en la encimera, mientras se enfriaba el bizcocho, preparó la cobertura de chocolate blanco al baño maría, la cual dejó caer sobre el el tierno bizcocho como si de cera fundida se tratase. Una vez preparada su especial tarta de aniversario la dejó enfriar y se fue al salón a descansar. Al mismo tiempo no muy lejos de allí Jimena salía de su casa dispuesta a comerse el mundo con sus amigas.
Aquel jueves nueve de septiembre amaneció despejado, el sol matinal se reflejaba en las pequeñas gotas de rocio y se pudo apreciar la fria brisa propia del final del verano. Nayara despertó a las ocho, tal como tenia previsto, sus delicados pies pisaron el suelo y bostezó fuertemente. Caminó hasta la cocina y se preparó un café con leche acompañado de tostadas, desayunó viendo, como era habitual, el telediario. Una vez hubo recogido sus platos se preparó para la ducha. Como todas las mañanas, Nayara pasó el aspirador, recojió la cocina, limpió el polvo, hizo la cama y todo lo que es propio en una persona maniatica de la limpieza. Cualquier mancha, o resquicio de suciedad a Nayara le provocaba auntentico pavor. Dieron las doce y se dispuso a salir e casa, hoy era el gran dia, un año con su hombre, su año perfecto, como solía decir, y para conmemorar un dia tan especial ¿Qué mejor que preparar una tarta con todo el cariño del mundo?
En ese instante, mientras Nayara cruzaba el umbral de su puerta, Jimena despertaba, dio varias vueltas en la cama, depronto se acordó, miró el reloj y maldijo todo lo maldecible. Se habia dormido. Tenia menos de media hora para prepararlo todo, y nisiquiera habia comprado la tarta que prometió a su novio con el cual hacia hoy siete meses. Hizo todo en tiempo record y salió escopetada de casa dejandolo todo tal cual, la ropa por el suelo, la cama sin hacer... Bajó las escaleras del edificio a toda prisa, y salió el portal corriendo. El bolso se le resvalaba a cada instante, se le dalia el zapato y su fino y largo pelo no hacia más que entrometerse impidiendola ver por donde andaba. Cruzó la esquina y depronto chocó con otra chica, el paquete que llevaba en la mano cayó a la calzada y un automovil le pasó por encima aplastandolo, destrozando cada milimetro de aquel pedacito de sueño. Los ojos atonitos de Nayara conteblaban la escena, ya no le importaba el dolor de la caida, ya no le importaba su chaqueta manchada de barro, solo podía ver como en un instante todo lo que habia empleado, cada pequeño detalle, se habia esfumado en un minuto sin poder hacer nada.
Muy tipico lo sé, pero... En fin hoy no he salido de casa y no he podido escribir mucho, solo me he basado en los recuerdos y en el dia de hoy. Espero que os haya gustado :)
Aquel jueves nueve de septiembre amaneció despejado, el sol matinal se reflejaba en las pequeñas gotas de rocio y se pudo apreciar la fria brisa propia del final del verano. Nayara despertó a las ocho, tal como tenia previsto, sus delicados pies pisaron el suelo y bostezó fuertemente. Caminó hasta la cocina y se preparó un café con leche acompañado de tostadas, desayunó viendo, como era habitual, el telediario. Una vez hubo recogido sus platos se preparó para la ducha. Como todas las mañanas, Nayara pasó el aspirador, recojió la cocina, limpió el polvo, hizo la cama y todo lo que es propio en una persona maniatica de la limpieza. Cualquier mancha, o resquicio de suciedad a Nayara le provocaba auntentico pavor. Dieron las doce y se dispuso a salir e casa, hoy era el gran dia, un año con su hombre, su año perfecto, como solía decir, y para conmemorar un dia tan especial ¿Qué mejor que preparar una tarta con todo el cariño del mundo?
En ese instante, mientras Nayara cruzaba el umbral de su puerta, Jimena despertaba, dio varias vueltas en la cama, depronto se acordó, miró el reloj y maldijo todo lo maldecible. Se habia dormido. Tenia menos de media hora para prepararlo todo, y nisiquiera habia comprado la tarta que prometió a su novio con el cual hacia hoy siete meses. Hizo todo en tiempo record y salió escopetada de casa dejandolo todo tal cual, la ropa por el suelo, la cama sin hacer... Bajó las escaleras del edificio a toda prisa, y salió el portal corriendo. El bolso se le resvalaba a cada instante, se le dalia el zapato y su fino y largo pelo no hacia más que entrometerse impidiendola ver por donde andaba. Cruzó la esquina y depronto chocó con otra chica, el paquete que llevaba en la mano cayó a la calzada y un automovil le pasó por encima aplastandolo, destrozando cada milimetro de aquel pedacito de sueño. Los ojos atonitos de Nayara conteblaban la escena, ya no le importaba el dolor de la caida, ya no le importaba su chaqueta manchada de barro, solo podía ver como en un instante todo lo que habia empleado, cada pequeño detalle, se habia esfumado en un minuto sin poder hacer nada.
Muy tipico lo sé, pero... En fin hoy no he salido de casa y no he podido escribir mucho, solo me he basado en los recuerdos y en el dia de hoy. Espero que os haya gustado :)
jueves, 9 de septiembre de 2010
Cerré la puerta de mi casa, con las llaves en la mano y marché a la calle, mis lentos pasos cargados de desilusión y bochorno me conducieron al Viaducto de Segovia, con mi aura de tristeza crucé toda la calle Bailén y ante mi se postraba el gran Palacio Real teñido de la luz naranja del crepúsculo. Me senté sobre un banco cerré los ojos y respiré ondo disfrutando el frio aire que anunciaba la llegada del otroño, entonces una cristalina lagrima descenció sobre mi rostro y suspiré. ¿Seria este el final? Posé mis codos sobre las rodillas, me encojí apoyando las manos sobre mi cara. Y me quedé allí, solo, sin más compañia que mis remordimientos. A mi alivio sentí una mano amiga en el hombro, noté como bajaba hasta mi costado y me presionaba contra si. ''Estoy aquí contigo y te perdono'' dijo, su voz dulce y llena de cariño arropó mi lamento y lo llevó a algun lugar fuera de aquel atardecer.
Nadie deberia vivir engañado, nadie se merece sufrir las consecuencias de una mentira, ni por piadosa que sea esta, ojala me hubeira dado cuenta antes de empezar todo ésto, quizás si hubiera sido sincero conmigo y con las personas que amo, quizás ahora no me sentiria como el peor ser del planeta.
Nadie deberia vivir engañado, nadie se merece sufrir las consecuencias de una mentira, ni por piadosa que sea esta, ojala me hubeira dado cuenta antes de empezar todo ésto, quizás si hubiera sido sincero conmigo y con las personas que amo, quizás ahora no me sentiria como el peor ser del planeta.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
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El primer relato lo publicaré esta noche, a medianoche para ser más precisos. Y ahora dejo el relato que escribí ayer como una previa, si quereis verlo así.
Una pequeña presentación.
Bien, amigos, amigas... Me he lanzado a la piscina y aquí estoy... Bueno, aquí escribiré relatos realistas o no, según como me venga la inspiración, llevo tiempo sin escribir asique estoy un poco oxidada, disculpadme.
Cargo de concencia y una botella de whisky barato en la mano, y es que a mí este peso me mata, me queda grande, me aplasta. Y es que ser frio es lo mejor, respira, conten el aire, escucha, y no rechistes. De nada sirve llorar, pues yo dejé de emanar lagrimitas de cristal hace tiempo, idiota de mi volví a abrir mi corazón al mundo, y ahora lo sufro. Juro por encima de todo lo amado por mi que jamás volveré a llorar. No lo mecesito, no es para mi. Estoy harto de ser alguien debil, alguien facil de asustar, lo puedo cambiar, ya lo hice un dia y lo volveré a hacer. Pero no destruiré mis sentimientos, los guardaré en un pequeño cacho de cielo, en el que los deseos, los sueños y las esperanzas mantienen iluminada su llama, pues pese a mi semblante duro siempre habrá una parte de mi que recuerde el seis y medio. Si es algo malo en lo que me convierto, bienvenido sea si así dejo de sufrir.
En mi mente rechazo la verdad, la oscuridad se cierne pero
mi corazón mantiene su luz, allá a donde vaya mi
pequeño sueño, iré yo, pues jamás dejaré de lado lo que el
corazón quiere y siente. Nunca he querido hacer daño y
siempre he cuidado lo que he querido. No rehuyo lo que
habrá de venir, no me castigo por mis errores, tansolo veo aquel
sitio en el que de nada careces, mi pequeño paraiso, construido
para y por mi, para que puedas perdonar el daño que influí en
ti, que es lo único que lamento, es lo único que odio de mi.
A great person in a small body.
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